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Proyecto de Real Decreto de Acceso a la Universidad
El Ministerio de Educación, Política Social y Deporte, junto al Ministerio de Ciencia e Innovación, han elaborado el Proyecto de Real Decreto que ha sido enviado al Consejo de Estado para su preceptivo informe, y que será aprobado antes de final de año. Este Real Decreto integra, por primera vez, en una sola norma la prueba de acceso, los requisitos y el acceso a la Universidad para los alumnos de bachillerato, para los mayores de 25 y 45 años y para los alumnos extranjeros.
Este Proyecto de Real Decreto entrará en vigor a partir del curso 2009/10 y adecua las pruebas de acceso a lo establecido en la Ley Orgánica de Educación y a las nuevas exigencias del Espacio Europeo de la Educación Superior.
Así, la nueva prueba de acceso a la Universidad consta de dos fases: una fase general y obligatoria para acceder a los estudios superiores, y una fase específica, voluntaria que versará sobre las materias de modalidad y que permite a los alumnos subir la nota final.
El nuevo modelo, exigente pero flexible, valora las capacidades, premia el esfuerzo de los alumnos, aporta objetividad a las calificaciones y valora por primera vez el dominio de la lengua extranjera con la introducción, a partir del curso 2011/2012, de una prueba oral en el idioma elegido por el alumno, puesto que representa una herramienta básica para la movilidad académica y laboral de los alumnos.
Document sobre la reforma de les PAU
del Proyecto de Real Decreto por el que se establecen las características básicas de la
Prueba de Acceso a la Universidad, en cuyo apartado b) del artículo 6 se establece que
«El segundo ejercicio [de una hora y media de duración] consiste en la respuesta por escrito a un
cuestionario sobre las materias comunes del bachillerato e incluirá un repertorio de cuestiones relativas a las materias comunes cursadas por el alumno en segundo curso [Lengua y Literatura castellana, Historia de España e Historia de la Filosofía]. La totalidad o una parte del ejercicio podrá organizarse en preguntas con respuesta de opción múltiple».
la estructura del bachillerato y se fijan sus enseñanzas mínimas, se dice que «la filosofía no se concibe como un sistema de conocimientos o un sistema doctrinal que los profesores deban transmitir a sus alumnos», sino como «una actividad reflexiva»; y que «la función de la materia de Historia de la filosofía en el bachillerato debe consistir en perfeccionar la actividad filosófica
espontánea que realizan todos los seres humanos, ayudando a los alumnos a desarrollar un conjunto de destrezas cognitivas y metacognitivas de carácter lógico-lingüístico, que son las herramientas imprescindibles de la filosofía como actividad reflexiva». Y concluye: «El objetivo de esta materia es, por tanto, fomentar una actitud filosófica o un talante filosófico hacia los complejos problemáticos [propuestos] y otros análogos, y generar en el aula una actividad
filosófica individual y colectiva para que los alumnos desarrollen destrezas y habilidades técnicas, procedimentales y estratégicas de carácter heurístico y metacognitivo para formular y razonar sus propias propuestas personales a los problemas planteados en cada uno de ellos».
Por ello, el procedimiento propuesto de pregunta-respuesta (eventualmente de “opción múltiple”) y en sólo un máximo de media hora (correspondiente a la materia de Historia de la filosofía), nos parece completamente inadecuado para valorar el cumplimiento de la mayor parte de los “Criterios de evaluación” propuestos en dicho Decreto curricular, especialmente los relativos a los “Contenidos comunes”, como, por ejemplo, los que sintetizamos del modo siguiente:
1) Saber aplicar los procedimientos metodológicos adecuados para la filosofía, como el comentario de textos, la disertación, la argumentación, el debate…
limitándose a la preparación estéril de un concurso memorístico de preguntas con respuestas prefabricadas.
tipo de prueba o procedimiento que considere oportuno para evaluar las aptitudes del alumnado candidato, en coherencia, por supuesto, con los decretos curriculares vigentes en el bachillerato.
En consecuencia, pedimos que se cambie la propuesta del borrador y se mantenga el actual modelo de un examen específico de filosofía. Y, en cualquier caso, pedimos que se respete la autonomía de la Universidad para determinar el procedimiento más adecuado para evaluar la aptitud en cada materia.
